Cómo prevenir y tratar las várices

Cómo prevenir y tratar las várices

Las varices, en muchos casos, son hereditarias y empeoran con el envejecimiento natural lo que significa que existe una predisposición a padecerlas y que si se curan de forma puntual es probable que otras venas se vean afectadas más adelante. En este sentido es clave poner en práctica hábitos saludables en el estilo de vida o intentar contrarrestar los efectos de aquellas prácticas que de forma inexorable forman parte del día a día, como sucede en el caso de determinadas profesiones.

varicesSi ya existen varices que necesitan la intervención, el tratamiento pasa por técnicas clásicas como la flebectomía, que consiste en la extracción de la vena a través de cortes pequeños en la piel, o la técnica CHIVA (cirugía hemodinámica de la insuficiencia venosa ambulatoria) menos agresiva que anula puntos concretos de las venas.

Otro método menos invasivos es el de la escleroterapia, con el que se inyecta una sustancia química que bloquea la variz. Además que ya se utiliza el tratamiento con láser en el que a través de catéteres especiales se quema la vena enferma.

Ayudas desde la fisioterapia
La clave es acudir al especialista cuando se presentan síntomas como hinchazón, hormigueo o picazón en las piernas o un cambio de coloración en alguna zona. Además, el especialista apunta que desde la fisioterapia también se pueden ofrecer consejos y pautas para prevenir y mejorar los síntomas de las varices.

La principal indicación es mantenerse activos a través de ejercicios continuados que no sean bruscos ni violentos y que ayuden a promover la salud cardiovascular y con ello a la circulación sanguínea. Algunos aspectos a tener en cuenta:

  • En los viajes largos en tren o avión hay que levantarse cada cierto tiempo y realizar ejercicios de tobillo y rodilla.
  • Se recomiendan actividades suaves como caminar, nadar o ir en bicicleta de forma habitual.
  • No usar agua demasiado caliente en la ducha. Terminar con una ducha con el agua lo más fría posible en las piernas favorece la circulación.
  • No mantener los pies quietos y juntos por demasiado tiempo cuando se está de pie. Hay que promover el movimiento y si no es posible moverse de posición. Se aconseja utilizar un pequeño cajón en el que ir apoyando los pies de forma alterna para aliviar la tensión en las piernas.
  • Realizar ejercicios suaves que movilicen tobillos, rodillas y cadera a través de flexiones o estiramientos.

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